
En 1993 después de una nefréctomia mi esposa inició un periodo de tribulación que la llevó a pasar por varias intervenciones quirúrgicas para conservar la funcionalidad de su riñón izquierdo único , ya que el derecho perdió toda funcionalidad por causas aún desconocidas.
En el 2003 fue desahuciada por el urólogo tratante,después de intentar sin éxito un tercer re-implante ureteral y una nefrostómia percutánea que aliviaría la presión en el riñón.Fueron más de dos semanas en el hospital viendola decaer poco a poco,languideciendo como una flor cortada que muere sin agua.Mi vida oscilaba entre la esperanza y la incertidumbre por verla mejorar.
Yo pasaba el día tratando de concentrarme en mi trabajo en una compañía automotriz de la localidad,al caer la tarde, después del trabajo corría hacia el hospital para cuidar a mi esposa;a quien mi amada y entrañable suegra atendía durante el día.
Cuando el cansancio me vencía,me acurrucaba al pie de la cama para dormitar,atento al menor movimiento o llamado de mi esposa.
Fueron días que me parecieron interminables,días aciagos y nublados que ensombrecían mi animo.
La mañana que el úrologo nos dijo a mi suegra y a mí que ya nada podía hacer por ayudar a mi esposa,mi suegra se abrazó a mí llorando desesperada y traté de consolarla,de animarla haciendo acopio de una fortaleza que estaba lejos de sentir .
Me fui al trabajo con el espíritu quebrantado,caminando como un sonámbulo sin sentido del tiempo ni el espacio, con un grito ahogandose en mi interior.
No pude aguantar mucho tiempo,y encerrándome en uno de los baños para empleados derramé el llanto contenido durante tantos días.Ya había pasado una prueba anterior con la muerte de mi primogénito y ahora ¿una más Señor?..
Abrí mis labios para clamar a mi Dios y estas fueron mis palabras.."Tu sabes que hay en mi corazón,sabes que deseo ver a mi esposa restaurada,sabes que dicen los médicos acerca de ella,y también sabes que creo que Tú puedes sanarla si es tu voluntad.Pero has como tu quieres Padre,si es tu voluntad llevarte a mi esposa,yo te la entrego Padre,solo fortalece mi corazón con tu paz y tu consuelo.."
Salí de aquel baño con los ojos enrojecidos por el llanto,pero con el corazón lleno de Su paz y Su reposo.
Cuando llegué al hospital ésa tarde, me esperaban maravillosas noticias! el diagnostico clínico de mi esposa dio un sorprendente giro de 180 grados,el úrologo "sintió" que podía intentar nuevamente la nefróstomia y auxiliado por otro médico que también "sintió" que todo saldría bien lograron hacerla.
La notoria mejoría de mi esposa sorprendió a muchos y lo sigue haciendo hasta éste día.
Ella está más hermosa cada día,la veo sonreír,moverse en el hogar,trabajar,alzar sus manos en la congregación,exhortar a las jóvenes y alabar a nuestro DIOS.
Sé que el día vendrá cuando acudiremos al llamado de Papá al hogar celestial,y será maravilloso,yo personalmente lo anhelo.Pero mientras vivamos en ésta tierra,lo seguiremos haciendo con gratitud y gozo,con humildad y amor,con mansedumbre y esperanza porque -¿QUIEN NOS SEPARARA DEL AMOR DE DIOS?




